Los Mossos d'Esquadra afrontan desde el lunes un trabajo
penoso: remueven 800 toneladas de basura para hallar el
cadáver de una joven rumana que, supuestamente, fue
asesinada por su pareja en Pineda de Mar (Barcelona). El
presunto agresor fue detenido en Rumania poco después de
cometer el crimen por otras causas pendientes, según fuentes
del caso.
Los Mossos d'Esquadra afrontan desde el lunes un
trabajo penoso: remueven 800 toneladas de basura para hallar
el cadáver de una joven rumana que, supuestamente, fue
asesinada por su pareja en Pineda de Mar (Barcelona). El
presunto agresor fue detenido en Rumania poco después de
cometer el crimen por otras causas pendientes, según fuentes
del caso. Allí confesó haber matado a la joven y arrojado su
cuerpo -que aún no ha sido localizado- a un contenedor.
La familia de la joven, de 20 años, denunció su
desaparición la semana pasada. Todas las hipótesis están
abiertas hasta que se halle la prueba material del
homicidio. Los investigadores dan crédito a la confesión de
la pareja de la joven y, por ello, revisan manualmente los
escombros que una grúa selecciona de entre los que hay en un
solar de 6.000 metros cuadrados.
Un juzgado ordenó, el domingo por la noche, que la planta
no quemara ninguno de los residuos que habían llegado allí
hasta ese día, confirmó el director técnico de la
instalación, Carles Salesa. Las 800 toneladas que revisan
los Mossos equivalen a la basura que genera la comarca del
Maresme en dos días. Los trabajos para dar con el cadáver
podrían alargarse "dos o tres días más". La planta estuvo
parada 24 horas, lo que ha generado "algunos trastornos",
admitió el director. "Si es verdad que arrojó el cuerpo al
contenedor, tiene que estar aquí. No se ha quemado nada".
Los Mossos repartieron la fotografía de la joven entre
los vecinos. Los agentes, además, registraron un camión de
la brigada de limpieza y el contenedor donde, supuestamente,
se arrojó el cuerpo. Buscaban restos humanos. Según fuentes
del caso, el hombre confesó haber apuñalado a la víctima en
el piso donde vivía con unos amigos. La chica, que vivía con
su familia en Santa Susanna, le visitaba a menudo, según
fuentes municipales. El hombre se dio a la fuga. Los Mossos
pidieron información a la policía de Rumania, que detuvo al
presunto agresor por otro motivo. En una comisaría de su
país, el agresor habría confirmado que apuñaló mortalmente a
su pareja.