El titular del Juzgado de Instrucción 7 de Arona dejó ayer
en libertad sin cargos a Diego P. V., de 24 años, después de
confirmar que los daños sufridos por la hija de su novia,
Aitana, de 3 años de edad, no son producto de malos tratos,
sino compatibles con una caída que la pequeña tuvo seis días
antes de su muerte mientras jugaba. Sobre las supuestas
quemaduras detectadas en distintas zonas de su cuerpo, el
informe forense ha determinado que se deben a una reacción
alérgica a una crema. El hombre ha quedado en libertad, sin
cargos ni fianza y con la única obligación de firmar en los
juzgados los días 1 y 15 de cada mes.
El abogado del
joven, Plácido Alonso Peña, informó a las puertas de los
juzgados que, entre las primeras acciones legales que
emprenderán se encuentran varios médicos. Entre ellos, el
que el mismo domingo despachó a la pequeña con una aspirina
o al que primero la atendió este martes, con parada
cardiorrespiratoria, cuyo informe activó el protocolo
policial establecido para casos de malos tratos. "Estamos
muy enfadados con ustedes", dijo en referencia a la prensa.
"¿Cómo van a reparar el daño que han hecho después de
lincharlo y tratarlo como un criminal y un violador?",
manifestó.