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capítulo IV. objetivos estratégicos y medidas
economía
150. Existen diferencias considerables en el acceso que
mujeres y hombres, respectivamente, tienen a las estructuras económicas
y a las oportunidades de ejercer el poder en este ámbito. En la mayor
parte del mundo es escasa o nula la presencia de mujeres en los niveles
de toma de decisiones económicas, incluida la formulación de políticas
financieras, monetarias, comerciales y económicas de otra índole, así
como en los sistemas fiscales y los regímenes salariales. Dado que a
menudo, es en el marco de esas políticas donde mujeres y hombres,
individualmente deciden, entre otras cosas, cómo dividir su tiempo
entre el trabajo remunerado y el no remunerado, el desarrollo actual de
las estructuras y políticas económicas incide directamente en el
acceso de las mujeres y los hombres a los recursos económicos, en su
poder económico y, por ende, en el grado de igualdad entre ellas y
ellos, tanto en el plano individual y familiar, como en la sociedad en
su conjunto.
151. En muchas regiones, la participación de las mujeres en
el trabajo remunerado, tanto en el mercado laboral estructurado como en
el no estructurado, ha aumentado notablemente y ha experimentado cambios
durante la última década. Aunque siguen trabajando en los sectores agrícola
y pesquero, las mujeres han comenzado a participar cada vez más, en las
microempresas y empresas de pequeña y mediana escala y, en ocasiones,
han adquirido más preponderancia en el sector no estructurado, cada vez
de mayor envergadura. Debido, entre otras cosas, a situaciones económicas
difíciles y a la falta de poder de negociación como resultado de las
desigualdades de género, muchas mujeres se han visto obligadas a
aceptar salarios bajos y condiciones de trabajo deficientes, lo que las
ha convertido en mano de obra preferente. En cambio, un número cada vez
mayor de mujeres se ha incorporado al mercado de trabajo por voluntad
propia, al cobrar una mayor conciencia de sus derechos y al hacerlos
valer. Algunas de ellas, han tenido éxito en sus empleos logrando
promociones y mejores salarios y condiciones de trabajo. Sin embargo,
las mujeres se han visto particularmente afectadas por la situación
económica y por los procesos de reestructuración, que han impuesto
cambios en la naturaleza del empleo y en algunos casos, han provocado la
pérdida de puestos de trabajo, incluso para las profesionales y las
trabajadoras especializadas. Además, muchas mujeres han ingresado en el
sector no estructurado a falta de otras oportunidades. La participación
de las mujeres y las consideraciones de género todavía están ausentes
en gran medida, aunque deben integrarse, en el proceso de elaboración
de políticas de las instituciones multilaterales que definen las
condiciones y, que en cooperación con los Gobiernos, establecen las
metas de los programas de ajuste estructural y de los préstamos y
subvenciones.
152. La discriminación en la educación y en la formación
profesional, en los modelos de contratación y remuneración, en la
promoción profesional y en la movilidad horizontal, así como en las
condiciones de trabajo poco flexibles, la falta de acceso a los recursos
productivos, el inadecuado reparto de las responsabilidades familiares,
junto con la falta o insuficiencia de servicios tales como los de
guardería, siguen restringiendo el empleo, la movilidad, las
oportunidades económicas, profesionales y de otra índole para las
mujeres, haciendo su participación cada vez más difícil. Además,
determinadas actitudes sexistas dificultan esa participación en la
formulación de políticas económicas y en algunas regiones está
restringido el acceso de las mujeres y las niñas a la educación y la
formación para la gestión económica.
153. La participación de las mujeres en el mercado laboral
sigue aumentando; y en casi todas partes se ha incrementado su trabajo
fuera del hogar, aunque esto no ha venido acompañado de una reducción,
en consecuencia, de su carga de trabajo no remunerado en el hogar y en
la sociedad. Los ingresos que aportan las mujeres son cada vez más
necesarios en hogares de todo tipo. En algunas regiones, han aumentado
las iniciativas empresariales y otras actividades autónomas de las
mujeres, sobre todo en el sector no estructurado. En muchos países, la
mayoría de las personas que trabajan en condiciones especiales, es
decir, de forma temporal, eventual, las que tienen varios empleos a
jornadas parciales, las que trabajan por contrata o en su propio
domicilio, son mujeres.
154. Las trabajadoras migrantes, incluidas las que trabajan en
el servicio doméstico, contribuyen con sus remesas a la economía del
país de donde provienen y también contribuyen a la economía del país
donde trabajan mediante su participación en la fuerza de trabajo. Las
mujeres que migran, sin embargo, padecen en el país a donde van un alto
nivel de desempleo en comparación con sus equivalentes hombres y con
los y las trabajadores nacionales.
155. La escasa atención que se presta a los análisis de género
hace que la contribución y los intereses de las mujeres queden, con
demasiada frecuencia, al margen de las estructuras económicas tales
como los mercados y las instituciones financieras, los mercados de
trabajo, la economía como disciplina académica, la infraestructura
económica y social, los sistemas fiscales y de seguridad social, así
como en la familia y en el hogar. En consecuencia, muchas políticas y
programas siguen contribuyendo a la desigualdad entre mujeres y hombres.
Allí donde se ha avanzado en la integración de la perspectiva de género,
también ha aumentado la eficacia de los programas y las políticas.
156. Aunque muchas mujeres han mejorado su situación en el ámbito
económico, la mayor parte de las mujeres, en especial aquellas que
encuentran barreras específicas, siguen sin poder alcanzar la autonomía
económica y los medios de vida sostenibles para ellas y para las
personas a su cargo. Las mujeres suelen realizar actividades económicas
de diversa índole, que a menudo combinan, y que van desde el trabajo
asalariado y las actividades agrícolas y pesqueras de subsistencia
hasta las actividades del sector no estructurado. Sin embargo, barreras
legales y consuetudinarias que les impiden la propiedad o el acceso a la
tierra, a los recursos naturales, al capital, al crédito, a la tecnología
y a otros medios de producción, así como las diferencias salariales,
contribuyen a obstaculizar el progreso económico de las mujeres. Las
mujeres contribuyen al desarrollo no sólo mediante su trabajo
remunerado sino también mediante una importante cantidad de trabajo no
remunerado. Por un lado, las mujeres participan en la producción de
bienes y servicios para el mercado y el consumo de los hogares, en la
agricultura, la producción de alimentos o las empresas familiares.
Aunque se le ha incluido en el Sistema de Cuentas Nacionales de las
Naciones Unidas y, por tanto, en las normas internacionales de las estadísticas
del trabajo, este trabajo no remunerado, en particular, el que tiene que
ver con la agricultura, se suele subvalorar y no se registra
debidamente. Por otra parte, las mujeres siguen realizando también la
mayor parte del trabajo doméstico y de las labores comunitarias no
remuneradas, como el cuidado de niñas y niños y de las personas de más
edad, la preparación de alimentos para la familia, la protección del
medio ambiente y la prestación de asistencia voluntaria a las personas
y los grupos vulnerables y desfavorecidos. Este trabajo no se suele
medir en términos cuantitativos ni se valora en las cuentas nacionales.
La contribución de las mujeres al desarrollo se subestima profundamente
y, por consiguiente, su reconocimiento social es limitado. La plena
visibilidad del carácter y del alcance de este trabajo no remunerado, y
su distribución contribuirá también a un mejor reparto de las
responsabilidades.
157. Aunque se han creado algunas nuevas oportunidades de
empleo para las mujeres como consecuencia de la globalización de la
economía, también han surgido tendencias que han agravado las
desigualdades entre las mujeres y los hombres. Al mismo tiempo, es
posible que la globalización, que incluye la integración económica,
presione sobre la situación del empleo femenino para adaptarse a las
nuevas circunstancias y para buscar nuevas fuentes de empleo a medida
que cambian las modalidades del comercio. Es preciso realizar nuevos análisis
de los efectos de la citada globalización en la situación económica
de las mujeres.
158. Esas tendencias se han caracterizado por los salarios
bajos, por la escasa o ninguna protección de las normas laborales, por
las deficientes condiciones de trabajo, en particular, en lo relativo a
la seguridad y la salud laboral de las mujeres, los bajos niveles de
especialización profesional y la falta de seguridad social y seguridad
en el empleo, tanto en el sector estructurado como en el no
estructurado. El desempleo de las mujeres es un problema grave que va en
aumento en muchos países y sectores. Las trabajadoras jóvenes del
sector no estructurado y el sector rural y las trabajadoras migrantes
siguen siendo las más desprotegidas por la legislación laboral y las
leyes de inmigración. Las mujeres, en particular aquellas que son
cabezas de familia con niñas o niños pequeños, se ven limitadas en
sus oportunidades de empleo por razones tales como condiciones de
trabajo inflexibles y un reparto inadecuado de las responsabilidades
familiares.
159. Las mujeres con sus capacidades, si se hiciese un mejor
uso de ellas, podrían contribuir de manera decisiva a la vida económica
de aquellos países en plena transformación política, económica y
social fundamental. Se debería ampliar y apoyar aún más esa
contribución, y aprovechar mejor el desarrollo de las capacidades de
las mujeres.
160. La falta de empleos en el sector privado y las
reducciones de servicios públicos y de los puestos correspondientes a
dichos servicios han afectado, de manera desproporcionada, a las
mujeres. En algunos países, éstas han tenido que hacerse cargo de un
mayor volumen de trabajo no remunerado, como el cuidado de niñas y niños,
de las personas enfermas o ancianas, compensando así la pérdida de los
ingresos familiares, sobre todo cuando no se dispone de servicios públicos.
En muchos casos en las estrategias de creación de empleo no se ha
prestado la suficiente atención a ocupaciones y sectores en los que han
predominado las mujeres; ni se ha promocionado adecuadamente el acceso
de las mujeres a trabajos y sectores tradicionalmente ocupados por
hombres.
161. Muchas de las mujeres que tienen un trabajo remunerado
tropiezan con obstáculos que les impiden desarrollar sus capacidades
plenamente. Si bien cada vez es más frecuente encontrar mujeres en los
niveles mas bajos de gestión, a menudo, actitudes discriminatorias
impiden su promoción a niveles superiores. El acoso sexual es una
afrenta a la dignidad de las trabajadoras que las impide efectuar una
contribución acorde con sus capacidades. La inexistencia de un entorno
de trabajo que tenga en cuenta las necesidades familiares, incluida la
falta de servicios de guarderías infantiles apropiados y asequibles, y
unos horarios de trabajo poco flexibles, impiden a las mujeres avanzar
en la realización de sus plenas capacidades.
162. En el sector privado, tanto en las empresas
transnacionales como en las nacionales, las mujeres están prácticamente
ausentes de los niveles ejecutivos y de gestión, lo que demuestra que
las políticas y prácticas de contratación y promoción son
discriminatorias. El entorno laboral desfavorable, así como el número
limitado de oportunidades de empleo disponibles, han llevado a muchas
mujeres a buscar otras opciones. Cada vez hay más trabajadoras por
cuenta propia, y propietarias y administradoras de microempresas o de
empresas pequeñas y medianas. La expansión del sector no estructurado
en muchos países y de la empresa autónoma e independiente se debe, en
gran medida, a las mujeres cuyas iniciativas y prácticas tradicionales
de colaboración y de autoayuda en la producción y el comercio,
representan un recurso económico fundamental. Mediante el acceso al
capital y su control, al crédito y otros recursos, a la tecnología y a
la formación, las mujeres pueden aumentar la producción, la
comercialización y los ingresos para el desarrollo sostenible.
163. Habida cuenta de que las desigualdades coexisten con
progresos tangibles, es necesario replantear las políticas de empleo a
fin de incluir en ellas la perspectiva de género y proyectar una gama más
amplia de oportunidades, así como hacer frente a las posibles
consecuencias negativas para las mujeres de las actuales estructuras de
trabajo y empleo. Para lograr la plena igualdad entre mujeres y hombres
en su contribución a la economía, se requieren esfuerzos decididos
para que se reconozca y aprecie por igual la influencia que tienen en la
sociedad el trabajo, la experiencia, los conocimientos y los valores de
mujeres y hombres.
164.
Al tratar cuestiones como la capacidad y la independencia económica de
las mujeres, los Gobiernos y otros agentes deberían fomentar una política
activa y evidente que incorpore la perspectiva de género en todas las
políticas y programas, de manera que antes de tomar decisiones, se
analicen los efectos que han de tener tanto para mujeres como para
hombres.
Objetivo estratégico
F.1.

Promover
la independencia y los derechos económicos de las mujeres, incluyendo
el acceso al empleo, a condiciones de trabajo apropiadas y el control de
los recursos económicos
Medidas que han de adoptarse:
165. Medidas que han de adoptar los Gobiernos:
- Promulgar y hacer cumplir leyes que garanticen los derechos de
mujeres y hombres a una remuneración igual por el mismo trabajo o
por un trabajo de igual valor.
- Aprobar y aplicar leyes contra la discriminación sexista en el
mercado de trabajo, en la contratación y la promoción, en la
concesión de prestaciones laborales y de seguridad social y en las
condiciones de trabajo, con especial consideración a las
trabajadoras de más edad.
- Adoptar medidas apropiadas para tener en cuenta el papel y las
funciones reproductivas de las mujeres y eliminar las prácticas
discriminatorias de los empleadores, tales como no contratar o
despedir a mujeres debido al embarazo o al periodo de lactancia, o
la exigencia de pruebas de utilización de anticonceptivos,
adoptando medidas eficaces para garantizar que las mujeres
embarazadas, las que disfrutan de licencia de maternidad o las que
se reintegran al mercado laboral después de tener hijas e hijos no
sufran discriminación alguna.
- Elaborar mecanismos y tomar medidas positivas que permitan a las
mujeres participar plenamente y en condiciones de igualdad en la
formulación de políticas y en la definición de estructuras por
medio de organismos como los ministerios de hacienda y comercio, las
comisiones económicas nacionales, los institutos de investigación
económica y otros organismos fundamentales, así como mediante su
participación en los organismos internacionales pertinentes.
- Emprender reformas legislativas y administrativas que otorguen a
las mujeres iguales derechos que los hombres a los recursos económicos,
lo que incluye la propiedad y el control de la tierra y otros
bienes, el crédito, la herencia, los recursos naturales y la
tecnología apropiada.
- Revisar los sistemas nacionales de impuestos sobre la renta y de
impuestos sobre la herencia, y los sistemas de seguridad social con
objeto de eliminar cualquier posible discriminación contra las
mujeres.
- Tratar de llegar a un conocimiento más completo en materia de
trabajo y empleo, entre otras cosas, mediante actividades para medir
y comprender mejor el tipo, el alcance y la distribución del
trabajo no remunerado, particularmente el trabajo de atención a
personas dependientes y el trabajo no remunerado realizado para las
empresas o explotaciones agrícolas familiares, y estimular el
intercambio y la difusión de información sobre los estudios y la
experiencia en esta materia, inclusive la formulación de métodos
para determinar su valor en términos cuantitativos para un eventual
reflejo de dichos valores en cuentas separadas, aunque de manera
acorde con las cuentas nacionales básicas.
- Revisar y reformar las leyes que regulen el funcionamiento de las
instituciones financieras a fin de que éstas presten servicios a
las mujeres en las mismas condiciones que se aplican a los hombres.
- Facilitar, a los niveles apropiados, que los procesos
presupuestarios sean más abiertos y transparentes.
- Revisar y aplicar políticas nacionales que apoyen a los
mecanismos tradicionales de ahorro, crédito y préstamo para las
mujeres.
- Asegurar que las políticas nacionales relacionadas con los
acuerdos comerciales internacionales y regionales no tengan efectos
perjudiciales para las actividades económicas nuevas y
tradicionales que llevan a cabo las mujeres.
- Velar por que todas las empresas, incluidas las transnacionales,
cumplan las leyes y códigos nacionales, las normas de seguridad
social, los acuerdos, instrumentos y convenios internacionales
vigentes, incluidos los relativos al medio ambiente, y otras leyes
pertinentes.
- Modificar las políticas de empleo a fin de facilitar la
reestructuración de los regímenes laborales de manera que
promuevan un reparto de las responsabilidades familiares.
- Establecer mecanismos y otros foros que permitan a las mujeres
empresarias y a las trabajadoras contribuir a la formulación de las
políticas y programas que estén elaborando los ministerios económicos
y las instituciones financieras.
- Promulgar y hacer cumplir las leyes que garanticen la igualdad de
oportunidades entre mujeres y hombres, adoptar medidas de acción
positivas y asegurar su cumplimiento en los sectores público y
privado por distintos medios.
- Utilizar los análisis sobre el impacto de género en la formulación
de las políticas macro y microeconómicas y sociales, con el fin de
vigilar las repercusiones de dichas políticas y modificarlas en los
casos en que sean perjudiciales para las mujeres.
- Fomentar políticas que tengan en cuenta la perspectiva de género
y medidas para el empoderamiento de las mujeres, para que participen
en igualdad con los hombres en los campos técnico, administrativo y
empresarial.
- Reformar
las leyes o aplicar políticas nacionales en apoyo del
establecimiento de una legislación laboral que garantice la
protección de todas las trabajadoras, que incluya prácticas de
trabajo seguras, el derecho a organizarse y el acceso a la justicia.
Objetivo estratégico
F.2.

Facilitar el acceso de
las mujeres, en condiciones de igualdad con los hombres, a los recursos,
el empleo, los mercados y el comercio
Medidas que han de adoptarse:
166. Medidas que han de adoptar los Gobiernos:
- Fomentar y respaldar el autoempleo de las mujeres y la creación
de pequeñas empresas; fortalecer su acceso al crédito y al capital
en condiciones apropiadas e iguales a las que se conceden a los
hombres, mediante la promoción de instituciones dedicadas a
fomentar la capacidad empresarial de las mujeres, que incluyan, según
proceda, planes de crédito mutuo y no tradicional, así como nuevos
tipos de relaciones con instituciones financieras.
- Fomentar las propuestas e iniciativas del Estado, en su función
de empleador, para crear una política de igualdad de oportunidades
para mujeres y hombres.
- Mejorar, a nivel nacional y local, la capacidad de generación de
ingresos por parte de las mujeres de las zonas rurales, facilitando
la igualdad de acceso y el control de los recursos productivos, la
tierra, el crédito, el capital, los derechos de propiedad, los
programas de desarrollo y las estructuras cooperativas.
- Fomentar y fortalecer las microempresas, la creación de pequeñas
empresas, las cooperativas, la ampliación de los mercados y otras
oportunidades de empleo y, según proceda, facilitar la transición
del sector no estructurado al sector estructurado, particularmente
en las zonas rurales.
- Crear y modificar programas que reconozcan y fortalezcan el papel
decisivo de las mujeres en la seguridad alimentaria y proporcionar a
las productoras remuneradas y no remuneradas, especialmente a las
que se dedican a actividades de producción de alimentos, como la
agricultura, la pesca y la piscicultura así como a las empresas
urbanas, igualdad de acceso a tecnologías apropiadas, transporte,
servicios de extensión, comercialización y facilidades de crédito
a nivel local y comunitario.
- Crear mecanismos apropiados y fomentar instituciones
intersectoriales que permitan a las cooperativas de mujeres aumentar
al máximo su acceso a los servicios necesarios.
- Incrementar la proporción de mujeres entre el personal de los
servicios de extensión y otros servicios gubernamentales que
proporcionan asistencia técnica o administran programas económicos.
- Revisar, reformular si conviene y aplicar políticas, incluso en
el ámbito de la legislación relativa a las empresas, el comercio y
los contratos, y de los reglamentos gubernamentales a fin de
asegurar que no existen discriminaciones contra las pequeñas y
medianas empresas de propiedad de mujeres en las zonas rurales y
urbanas.
- Proporcionar análisis, asesoramiento y coordinación sobre las
políticas, para que integren las necesidades y los intereses de las
mujeres empleadas, las trabajadoras por cuenta propia y las
empresarias en el marco de las políticas sectoriales e
interministeriales, los programas y los presupuestos .
- Garantizar la igualdad de acceso de las mujeres a una formación
laboral eficaz, al reciclaje profesional, el asesoramiento y unos
servicios de colocación que no se limiten a las esferas de empleo
tradicionales.
- Eliminar los obstáculos políticos y reglamentarios con que
tropiezan las mujeres en los programas sociales y de desarrollo que
desalientan la iniciativa privada e individual.
- Salvaguardar y promover el respeto de los derechos elementales de
los trabajadores de ambos sexos, incluyendo la prohibición del
trabajo forzoso y del trabajo infantil, la libertad de asociación y
el derecho a organizarse y a concertar convenios colectivos;
establecer la igualdad de remuneración para mujeres y hombres por
trabajo de igual valor y la no discriminación en el empleo,
respetando plenamente los convenios de la Organización
Internacional del Trabajo en el caso de los Estados partes en esos
convenios, y teniendo en cuenta los principios en que se fundan esos
convenios en el caso de los países que no son Estados partes en
ellos, a fin de lograr un crecimiento económico sostenido y un
verdadero desarrollo sostenible.
167. Medidas que han de adoptar los Gobiernos, los bancos
centrales y los bancos nacionales de desarrollo, así como las
instituciones bancarias privadas, según proceda:
- Aumentar la participación de las mujeres, incluidas aquellas
empresarias miembros de juntas consultivas y otros foros para que
las empresarias de todos los sectores y sus organizaciones puedan
contribuir a la formulación y al examen de las políticas y los
programas que elaboren los ministerios de economía y las
instituciones bancarias.
- Movilizar al sector bancario para que conceda más préstamos y la
refinanciación mediante incentivos y la creación de entidades
intermediarias que se ocupen de las necesidades de las mujeres
empresarias y productoras en las zonas rurales y urbanas, y para que
incluya a las mujeres en sus órganos directivos y en la planificación
y toma de decisiones.
- Estructurar servicios que estén al alcance de las mujeres de las
zonas rurales y urbanas que participan en microempresas y pequeñas
y medianas empresas, prestando especial atención a las mujeres jóvenes,
a las mujeres de bajos ingresos, a las que pertenecen a minorías étnicas
y raciales, y a las mujeres indígenas, que carecen de acceso al
capital y a los bienes; y ampliar el acceso de las mujeres a los
mercados financieros, seleccionando y alentando reformas financieras
en la supervisión y la reglamentación, que respalden los esfuerzos
directos e indirectos de las instituciones financieras para atender
mejor las necesidades de crédito y otras necesidades financieras de
las microempresas y las pequeñas y medianas empresas propiedad de
mujeres.
- Asegurar que las prioridades de las mujeres se incluyen en los
programas de inversiones públicas para infraestructuras económicas,
como el agua y el saneamiento, la electrificación y la conservación
de energía, el transporte y la construcción de caminos. Fomentar
una mayor participación de las mujeres beneficiarias de proyectos
en las etapas de planificación y ejecución para asegurar el acceso
a los empleos y los contratos.
168. Medidas que han de adoptar los Gobiernos y las
organizaciones no gubernamentales:
- Prestar especial atención a las necesidades de las mujeres al
difundir información sobre los mercados, el comercio y los recursos
e impartir formación adecuada en esos ámbitos.
- Alentar estrategias de desarrollo económico de las sociedades que
propicien la colaboración entre los Gobiernos, y alentar a los
miembros de la sociedad civil para que creen empleos y se ocupen de
la situación social de las personas, las familias y las
comunidades.
169. Medidas que han de adoptar los bancos de desarrollo
regionales, los organismos financieros multilaterales así como las
agencias de financiación privadas y bilaterales, en los planos
internacional, regional y subregional:
- Examinar, reformular, cuando proceda, y ejecutar políticas,
programas y proyectos para procurar que una mayor proporción de
recursos quede a disposición de las mujeres en las zonas rurales y
aisladas geográficamente.
- Elaborar acuerdos flexibles para la financiación de instituciones
intermediarias dirigidas a las actividades económicas de las
mujeres, y fomentar la autosuficiencia y el aumento de la capacidad
y rentabilidad de las empresas económicas propiedad de mujeres.
- Elaborar estrategias para consolidar y ampliar su asistencia al
sector de las micro, pequeñas y medianas empresas, a fin de ampliar
las oportunidades de participación plena de las mujeres y trabajar
conjuntamente en la coordinación y el apoyo de ese sector para que
sea eficaz, aprovechando la experiencia y los recursos financieros
de sus propias organizaciones, de los organismos bilaterales, los
Gobiernos y las organizaciones no gubernamentales.
170. Medidas que han de adoptar las organizaciones
internacionales, multilaterales y bilaterales de cooperación para el
desarrollo:
Prestar apoyo mediante el suministro de capital y/o de recursos, a
las instituciones financieras que atienden a las mujeres empresarias y
productoras de bajos ingresos, que administran empresas pequeñas y
microempresas en los sectores estructurado y no estructurado.
171. Medidas que han de adoptar los Gobiernos y/o las
instituciones financieras multilaterales:
Revisar las reglas y los procedimientos de las instituciones
financieras nacionales e internacionales del sector estructurado que
constituyen un obstáculo para reproducir el modelo del Banco Grameen,
que proporciona servicios de crédito a las mujeres rurales.
172. Medidas que han de adoptar las organizaciones
internacionales:
Prestar
apoyo adecuado a los programas y proyectos destinados a fomentar
actividades empresariales sostenibles y productivas entre las mujeres,
en especial las que se encuentran en situación desfavorecida.
Objetivo estratégico
F.3.

Proporcionar
servicios comerciales, formación y acceso a los mercados, a la
información y a la tecnología, en particular a las mujeres de bajos
ingresos
Medidas que han de adoptarse:
173. Medidas que han de adoptar los Gobiernos, en cooperación
con las organizaciones no gubernamentales y el sector privado:
- Proporcionar infraestructura pública para asegurar la igualdad de
acceso a los mercados para mujeres y hombres empresarios.
- Elaborar programas que proporcionen formación y reciclaje
profesional, especialmente sobre nuevas tecnologías, y servicios
asequibles para las mujeres en gestión de empresas, desarrollo de
productos, financiación, control de la producción y la calidad,
comercialización y aspectos legales de la actividad comercial.
- Facilitar programas divulgativos para informar a las mujeres
pobres y de bajos ingresos, especialmente en las zonas rurales y
aisladas geográficamente, de las oportunidades de acceso a los
mercados y las tecnologías, y prestar asistencia para que
aprovechen dichas oportunidades.
- Crear servicios de apoyo no discriminatorios, incluidos fondos de
inversión para las empresas de propiedad de mujeres, y tener
especialmente en cuenta, en los programas de promoción comercial, a
las mujeres, sobre todo las de bajos ingresos.
- Difundir información sobre mujeres empresarias que hayan tenido
éxito en actividades económicas tradicionales y no tradicionales,
y sobre la preparación necesaria para ello; facilitando la creación
de redes y el intercambio de información.
- Adoptar medidas para asegurar la igualdad de acceso de las mujeres
a la formación permanente en el lugar de trabajo, que incluya también
a las mujeres desempleadas, las madres solteras, las mujeres que se
reintegran al mercado laboral tras abandonar temporalmente el empleo
por un período prolongado debido a responsabilidades familiares y
otras causas, y las mujeres desplazadas por nuevas formas de
producción o por reducciones del personal, y aumentar los
incentivos a las empresas para que incrementen el número de centros
de formación profesional que ofrezcan a la mujeres formación en áreas
de ocupación no tradicionales.
- Prestar servicios de apoyo asequibles, que tengan en cuenta las
necesidades de mujeres y hombres trabajadores, tales como servicios
de guardería de buena calidad, flexibles y asequibles.
174. Medidas que han de adoptar las organizaciones
empresariales locales, nacionales, regionales e internacionales y las
organizaciones no gubernamentales sensibilizadas con las cuestiones de género:
Abogar,
en todos los niveles, por la promoción y el apoyo de los negocios y las
empresas propiedad de mujeres, incluidas las del sector no estructurado,
y por la igualdad de acceso de las mujeres a los recursos productivos.
Objetivo estratégico
F.4.

Reforzar
la capacidad económica y las redes comerciales de las mujeres
Medidas que han de adoptarse:
175. Medidas que han de adoptar los Gobiernos:
- Adoptar políticas que alienten a las organizaciones
empresariales, a las no gubernamentales, a las cooperativas, fondos
rotatorios de préstamo, cooperativas de ahorro y crédito,
organizaciones populares, grupos de autoayuda entre mujeres y otros
colectivos, a fin de que presten servicios a las mujeres empresarias
en las zonas rurales y urbanas.
- Integrar la perspectiva de género en todas las políticas de
reestructuración económica y ajuste estructural y elaborar
programas para las mujeres que se vean afectadas por dichas políticas,
incluidos los programas de ajuste estructural, así como para las
mujeres que trabajan en el sector no estructurado.
- Adoptar políticas para crear un entorno propicio para el
establecimiento de grupos de autoayuda entre mujeres, así como
organizaciones y cooperativas de trabajadoras mediante formulas no
convencionales de apoyo, y reconociendo el derecho de las mujeres a
la libertad de asociación y el derecho a organizarse.
- Prestar apoyo a los programas que mejoren la autosuficiencia de
grupos especiales de mujeres, como las jóvenes, las mujeres con
discapacidades, las ancianas y las que pertenecen a minorías
raciales y étnicas.
- Fomentar la igualdad entre mujeres y hombres mediante la promoción
de estudios sobre las mujeres y la utilización de los resultados de
los estudios y de investigaciones sobre género en todas los campos,
incluido el económico, científico y tecnológico.
- Prestar apoyo a las actividades económicas de las mujeres indígenas
teniendo en cuenta sus conocimientos tradicionales, con el fin de
mejorar su situación y desarrollo.
- Adoptar políticas que amplíen o mantengan la protección que
prestan las leyes laborales y las disposiciones sobre bienestar
social a las personas que realizan trabajo remunerado en el hogar.
- Reconocer y alentar la contribución de las investigaciones
efectuadas por las mujeres en el mundo de la ciencia y la tecnología.
- Asegurar que las políticas y las reglamentaciones no discriminen
a las micro y las pequeñas y medianas empresas administradas por
mujeres.
176. Medidas para los intermediarios financieros, los
institutos nacionales de formación, las cooperativas de ahorro y crédito,
las organizaciones no gubernamentales, las asociaciones de mujeres, las
organizaciones profesionales y el sector privado, según proceda:
- Impartir formación a nivel nacional, regional e internacional en
diversas materias técnicas, comerciales y financieras que permita a
las mujeres, en especial a las jóvenes, participar en la formulación
de políticas económicas en esos niveles.
- Proporcionar servicios comerciales, que incluya información sobre
las técnicas de mercado y comercio, el diseño y la creación de
nuevos productos, la transferencia de tecnología y el control de
calidad, a las empresas comerciales propiedad de mujeres, incluyendo
las del sector de la exportación.
- Promover vínculos técnicos y comerciales y crear empresas mixtas
entre empresarias en los planos nacional, regional e internacional
para apoyar las iniciativas surgidas a nivel comunitario.
- Fortalecer la participación de mujeres, incluidas aquellas en
situación de marginación, en cooperativas de producción y
comercialización mediante apoyo comercial y financiero,
especialmente en zonas rurales y apartadas geográficamente.
- Fomentar y fortalecer las microempresas de mujeres, la creación
de pequeñas empresas, las empresas cooperativas, los mercados
amplios y otras oportunidades de empleo y, cuando proceda, facilitar
la transición del sector no estructurado al estructurado, en las
zonas rurales y urbanas.
- Invertir capital y crear carteras de inversión que financien
empresas comerciales propiedad de mujeres.
- Prestar asistencia técnica, servicios de asesoramiento, formación
y reciclaje profesional para favorecer el ingreso de mujeres en la
economía de mercado.
- Prestar apoyo a redes de crédito y empresas innovadoras que
incluyan también los sistemas de ahorro tradicionales.
- Establecer convenios para el establecimiento de una red de
empresarias, que incluya oportunidades de asesoramiento para que las
mujeres más expertas aconsejen a las menos experimentadas.
- Alentar a las organizaciones comunitarias y a las autoridades públicas
a crear fondos de préstamo para empresarias, aprovechando modelos
de pequeñas cooperativas que hayan tenido éxito.
177. Medidas que ha de adoptar el sector privado, incluidas
las empresas transnacionales y nacionales:
- Adoptar políticas y establecer mecanismos para otorgar contratos
sobre bases no discriminatorias.
- Contratar mujeres para ocupar puestos directivos, de adopción de
políticas y de gestión y proporcionarles programas de formación,
todo ello en pie de igualdad con los hombres.
- Cumplir
las leyes nacionales en materia de trabajo, medio ambiente, protección
de consumidores, salud y seguridad, sobre todo las que afectan a las
mujeres.
Objetivo estratégico
F.5.

Eliminar
la segregación en el trabajo y todas las formas de discriminación de
las mujeres en el empleo
Medidas que han de adoptarse:
178. Medidas que han de adoptar los Gobiernos, las empresarias
y empresarios, las y los empleados, las organizaciones sindicales y las
organizaciones de mujeres:
- Aplicar y hacer cumplir las leyes y reglamentos y promover códigos
de conducta que aseguren la no discriminación en la aplicación de
las Normas Internacionales del Trabajo, como el Convenio n.º 100
relativo al derecho de trabajadoras y trabajadores a la Igualdad de
Remuneración entre la Mano de Obra Masculina y la Mano de Obra
Femenina por un Trabajo de Igual Valor.
- Promulgar y hacer cumplir las leyes e introducir medidas de
aplicación que incluyan mecanismos de recurso y de acceso a la
justicia en caso de incumplimiento, a fin de prohibir la
discriminación directa e indirecta por razón de sexo, incluido
todo lo referente al estado civil o situación familiar en relación
al acceso y las condiciones de empleo, que tengan en cuenta la
formación, la promoción, la salud y la seguridad, así como en
relación con los despidos y la seguridad social de las y los
trabajadores, que contemplen la protección legal contra el acoso
sexual y racial.
- Promulgar y hacer cumplir leyes y elaborar políticas aplicables
en el lugar de trabajo contra la discriminación sexista en el
mercado de trabajo, -con especial consideración a las trabajadoras
de más edad-, en lo relativo a las contrataciones y los ascensos y
en la concesión de las prestaciones de empleo y seguridad social,
así como en las condiciones de trabajo discriminatorias y el acoso
sexual. Se deben establecer mecanismos para revisar y vigilar periódicamente
estas leyes.
- Eliminar las prácticas discriminatorias de empresarias y
empresarios basadas en las funciones reproductivas de las mujeres,
como por ejemplo la denegación de empleo y el despido de mujeres
debido al embarazo o la lactancia.
- Elaborar y promover programas y servicios de empleo para las
mujeres que ingresan por primera vez o se incorporan de nuevo al
mercado de trabajo, especialmente las mujeres pobres de las zonas
urbanas y rurales, las mujeres jóvenes y aquellas que se hayan
visto afectadas por programas de ajuste estructural.
- Aplicar y supervisar programas de empleo equitativos y que
incluyan medidas de acción positiva que intenten superar la
discriminación sistémica contra las mujeres en el mercado de
trabajo, en los sectores público y privado, en particular contra
las mujeres con discapacidades o pertenecientes a determinados
grupos desfavorecidos, tanto en los niveles de la contratación, la
permanencia y los ascensos del puesto de trabajo, como a nivel de la
formación profesional de las mujeres en todos los sectores.
- Eliminar la segregación en el ámbito laboral, promoviendo
especialmente una participación en igualdad de condiciones para las
mujeres en trabajos de alta cualificación y en los puestos de
dirección, con medidas tales como el asesoramiento y la colocación,
que promuevan las perspectivas de promoción profesional y la
movilidad ascendente en el marco de su propio puesto de trabajo, y
estimulando la diversificación de las posibilidades ocupacionales
de las mujeres y los hombres. Alentar a las mujeres a realizar
trabajos no tradicionales, especialmente en el campo de la ciencia y
la tecnología y alentar a los hombres a buscar empleo en el sector
social.
- Reconocer que la negociación de convenios colectivos constituye
un derecho y es un mecanismo importante para eliminar las
desigualdades en la remuneración entre mujeres y hombres y mejorar
sus condiciones de trabajo.
- Promover la elección de mujeres como dirigentes sindicales y
asegurar que se garantice a las dirigentes sindicales la protección
en el empleo y la seguridad física en el desempeño de sus
funciones.
- Desarrollar programas específicos que permitan a las mujeres con
discapacidades, asegurando su propio acceso, obtener y mantener un
puesto de trabajo y asegurar también su acceso a la enseñanza y a
la formación a todos los niveles adecuados, de conformidad con las
Normas Uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las
personas con discapacidades (30); modificar, en la medida de lo
posible, las condiciones de trabajo a fin de adecuarlas a las
necesidades de las mujeres con discapacidades, que deben gozar de
protección legal contra la pérdida infundada del puesto de trabajo
debido a su discapacidad.
- Incrementar los esfuerzos por eliminar las diferencias entre la
remuneración de las mujeres y de los hombres, adoptando medidas
para aplicar el principio de la remuneración igual por el mismo
trabajo o por un trabajo de igual valor, mejorando la legislación
para que incluya el cumplimiento de la legislación y las normas
laborales internacionales, y promover planes de evaluación del
trabajo realizado con criterios imparciales no sexistas.
- Establecer o fortalecer los mecanismos de decisión judicial en
materias relacionadas con la discriminación en la remuneración.
- Fijar plazos para eliminar todas las formas de trabajo infantil
que sean contrarias a las normas internacionales aceptadas y
asegurar el pleno cumplimiento de las leyes vigentes al respecto y
cuando proceda, promulgar la legislación necesaria para aplicar la
Convención sobre los Derechos de Niñas y Niños y las normas de la
Organización Internacional del Trabajo a fin de proteger a las niñas
y niños que trabajan, sobre todo las niñas y niños de la calle,
ofreciendo servicios adecuados de salud y educación y otros
servicios sociales.
- Procurar que en las estrategias para eliminar el trabajo infantil,
allí donde se apliquen, se tengan en cuenta también las tareas
excesivas que recaen sobre algunas niñas respecto a los trabajos no
remunerados que realizan en su hogar y en otros hogares.
- Revisar, analizar y, según proceda, reformular las escalas de
sueldos y salarios en las profesiones en que predominan las mujeres,
como la enseñanza, la enfermería y la atención a la infancia,
para mejorar su baja categoría y remuneración.
- Facilitar
el empleo productivo de las trabajadoras migrantes documentadas
(incluidas las mujeres reconocidas como refugiadas con arreglo a la
Convención sobre el Estatuto de las Personas Refugiadas de 1951),
mediante un mayor reconocimiento de la educación y de los títulos,
diplomas y credenciales extranjeros y la adopción de un criterio
integral en lo que respecta a la formación necesaria para
incorporarse al mercado de trabajo, formación que debe incluir la
enseñanza del idioma del país receptor.
Objetivo estratégico
F.6.

Fomentar
una armonización de las responsabilidades laborales y familiares entre
mujeres y hombres
Medidas que han de adoptarse:
179. Medidas que han de adoptar los Gobiernos:
- Adoptar políticas para asegurar una protección apropiada de la
legislación laboral y de las prestaciones sociales para aquellas
personas empleadas a tiempo parcial, para las y los trabajadores
estacionales o temporales y para quienes trabajan en el hogar;
promover el desarrollo profesional sobre la base de unas condiciones
de trabajo que concilien las responsabilidades laborales con las
familiares.
- Garantizar que las mujeres y los hombres puedan decidir libremente
y en pie de igualdad si trabajan a tiempo completo o parcial, y
examinar la posibilidad de proporcionar una protección adecuada a
las y los trabajadores atípicos en lo relativo al acceso al empleo,
las condiciones de trabajo y la seguridad social.
- Asegurar, mediante leyes, incentivos y/o estímulos, que se den
oportunidades adecuadas a las mujeres y a los hombres para obtener
licencias y prestaciones de maternidad o paternidad. Promover, de la
misma manera, mediante legislación apropiada, incentivos y /o estímulos,
la distribución igualitaria de las responsabilidades de mujeres y
hombres respecto de la familia, facilitando las tareas de lactancia
a las madres trabajadoras.
- Elaborar políticas, entre otras áreas en la de la enseñanza,
para modificar las actitudes que refuerzan la división sexista del
trabajo, con objeto de promover el concepto de las responsabilidades
familiares compartidas en el ámbito doméstico, en particular, en
lo relativo a la atención de niñas y niños y personas ancianas.
- Mejorar el desarrollo y el acceso a las tecnologías que faciliten
el trabajo profesional, así como doméstico; estimular la
autosuficiencia y las actividades generadoras de ingresos;
transformar, dentro del proceso productivo, los papeles establecidos
en función del género y permitir a las mujeres la posibilidad de
cambiar los trabajos mal remunerados por otros mejores.
- Examinar una serie de políticas y programas, incluso las leyes
sobre seguridad social y los regímenes fiscales, de conformidad con
las prioridades y las políticas nacionales, para determinar cómo
promover la igualdad y mujeres y hombres y la flexibilidad en la
división del tiempo de cada persona entre la educación y la
formación, el empleo remunerado, las responsabilidades familiares,
las actividades voluntarias y otras formas de trabajo socialmente útiles,
y entre el ocio y el descanso, y en el modo en que obtienen
beneficios de todas esas actividades.
180. Medidas que han de adoptar, según proceda, los
Gobiernos, el sector privado y las organizaciones no gubernamentales,
los sindicatos y las Naciones Unidas
- Adoptar, con la participación de los órganos gubernamentales y
las asociaciones empresariales y de trabajadores pertinentes,
medidas adecuadas para que las mujeres y los hombres puedan obtener
licencias temporales, tener la posibilidad de intercambiar sus
empleos y las prestaciones por jubilación y la posibilidad de
modificar el horario de trabajo sin sacrificar sus perspectivas de
perfeccionamiento y promoción profesional.
- Elaborar y suministrar programas educativos mediante campañas
innovadoras en los medios de comunicación y programas de enseñanza
en los centros educativos y en la sociedad que promuevan la igualdad
entre mujeres y hombres y la eliminación de los estereotipos
sexistas relativos a los papeles que desempeñan mujeres y hombres
dentro de la familia; proporcionar servicios e instalaciones de
apoyo, como guarderías en el lugar de trabajo y flexibilidad en los
horarios de trabajo.
- Promulgar
y aplicar leyes para luchar contra el acoso sexual y otras formas de
agresión en todos los ámbitos de trabajo.
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