ࡱ> AC@9 X/bjbj 1>>+l 8 $20 0 "R R R R R R $9 Y\R R R R R ( R R ( ( ( R ~R R ( R ( ( :,R $ ^gD * 04R X( LOS PROSTITUIDORES M JOS BARAHONA. Profesora Titular de la Escuela universitaria de Trabajo Social de la UCM. Antes de comenzar mi intervencin quiero en primer lugar felicitar a la Comisin para la Investigacin de los Malos Tratos a Mujeres por su vigsimo aniversario, no slo en relacin a su permanencia en el tiempo sino en su quehacer infatigable en ese tiempo y, por otro lado agradecer mi convocatoria en este acto. En pocas palabras, felicidades y gracias por todo. El ttulo de esta jornada La prostitucin una cuestin de gnero, una cuestin de violencia de gnero expresa claramente la causa y el efecto de la prostitucin: la prostitucin es una cuestin de gnero, nos revela su causa, su existencia y mantenimiento generado por el gnero masculino, para su satisfaccin una cuestin de violencia de gnero es el efecto, sobre ellas, sobre las vctimas de la prostitucin, las mujeres prostituidas La Historia nos pone de relieve las desigualdades constantes sufridas por las mujeres con respecto a los varones por atribuciones otorgadas, naturalizadas y, por lo tanto, legitimizadas en funcin del gnero. Mucho tiempo ha transcurrido y seguimos luchando por lo mismo, por la igualdad entre varones y mujeres como seres humanos, sin distincin en razn de sexo, sin la atribucin de determinantes biologicistas diferenciadores. Histricamente reducida la mujer a la esfera privada, a su funcin procreadora, mantenedora de la pureza del linaje, y cuidadora de la familia, se diferenci entre las mujeres honestas y deshonestas, entre las madres y las putas, llevado todo ello por las necesidades de los varones. Han sido los varones quienes nos han diferenciado de ellos y adems entre nosotras, es decir, las desigualdades han sido creadas por y para los varones. Se dice que la prostitucin es un fenmeno presente a los largo de la Historia pero cambiante, sujeta sus modificaciones a los contextos jurdicos, econmicos, polticos, religiosos y sociales de cada momento. Pero todos estos aspectos han incidido, repercutido, se han aplicado en una sola direccin, sobre una de las partes, la mujer prostituida. As, se ha construido la historia de la prostitucin en la Historia, la cual se ha caracterizado por la reduccin del todo a una parte, y por tanto, identificndose a la mujer prostituida con la prostitucin, que evidentemente no son sinnimos. La existencia, crecimiento y configuracin de la prostitucin se debe al prostituidor, al mal llamado cliente. Basta ya de eufemismos silenciadores de la verdad, valedores de la ocultacin del ser y hacer. No hay prostitucin, ni mujer prostituida sin el prostituidor. La figura del prostituidor siempre ha sido justificada por la naturalizacin del impulso sexual masculino, es decir, por sus necesidades fisiolgicas-sexuales, y por lo tanto legitimizado. As, sobre el prostituidor no recae ninguna sancin de tipo social o legal por la expresin de su conducta. Sin adentrarnos en las teoras explicativas aportadas desde diversas ciencias, la idea generalizada es la justificacin de la razn de ser cliente por la necesidad fisiolgica inherente al propio varn, su constitucin, es decir, su naturalizacin (biologizacin). En este sentido, Joseph Vicent Marqus nos seala que el cliente es una figura que se da por supuesto, pero del que poco se habla por qu?, porque cae dentro de las expectativas de la conducta masculina (...) existe una variedad de actitudes sociales ante el asunto, pero la tolerancia hacia el cliente prevalece sobre las dems. Y as, Ronald Barthes indica que sobre el mito recae la funcin de dar a una invencin histrica una justificacin natural y hacer que lo contingente parezca eterno. Ante todo ello realicemos una reflexin. La conducta manifiesta del prostituidor es un acto planificado, sujeta a variables como la disponibilidad de dinero, de tiempo compatible con sus responsabilidades familiares y/o laborares, de la tipologa de prostitucin elegida, de medio abierto o cerrado,....., en funcin de ello, la satisfaccin de su necesidad fisiolgica es retrasada desde horas hasta das o incluso semanas, por lo tanto el impulso sexual es altamente disciplinado, entonces es impulso o racionalizacin, es necesidad o voluntad?. Definimos al cliente de prostitucin femenina como aquel varn heterosexual que a cambio del pago a una mujer con bienes econmicos, fundamentalmente, o de otro tipo, usa la genitalidad u otras partes del cuerpo de la misma para satisfaccin propia, sexual y/o afectiva, de manera provisional, y por lo tanto, considerando a la mujer objeto sexual, reducindola a un cuerpo y ms concretamente a partes de l. Con el uso del termino prostituidor queremos hacer intencionalmente explcita su accin y efecto en la prostitucin, otorgando a la mujer su condicin de prostituida. Durante un ao hemos realizado el Estudio Tipologa del cliente de prostitucin femenina en la Comunidad de Madrid, y ello nos ha permitido conocerles, saber qu pensaban, por qu pagaban por servicios sexuales, de dnde venan,...., con la intencin de hacerles visibles. Como comprendern ha sido una tarea ardua porque estn ocultos, no se presentan como tales ms que en su grupo de iguales, entendiendo por tal los que comparten los mismos actos, la experiencia pasa a ser un elemento integrador grupal, de pertenencia, se comparte esa experiencia transgresora, silenciada fuera del grupo, pero an cuando se comparte, la realidad se deforma, se informa de las consecuencias (fue divertido, la mujer era... hicimos... me hizo... sent... me entraron... dur...) y no de las causas, se comparte el exterior y no el interior, la masculinidad y no la individualidad. Quines son los clientes? a qu perfil responden?. La conclusin del Estudio es que los clientes son todos los varones, sin perfil predeterminado, sin tipologa. Hemos encontrado hasta 24 tipologas de cliente segn se interrelacionen las distintas categoras de las variables propuestas, as tenemos: Motivos por los que acude en busca de una mujer prostituida: relacin afectiva insatisfactoria: aquellos que no tiene satisfecho, segn ellos, por dficit o ausencia su afectividad (comunicacin, afecto, cario, escucha, comprensin,..) relacin sexual insatisfecha: aquellos que argumentan que tienen que cubrir su sexualidad respecto a ausencia, frecuencia, variacin u obtencin de placer ( con la mujer prostituida determinadas prcticas sexuales, cuando quieren, la prostituta como maestra,..) egocentrismo-vanidad: quieren manifestar su protagonismo en el hecho y en el acto, es decir, quieren ejercer su poder mediante el pago a una mujer y durante el contacto sometindola a sus deseos; y por otra parte escuchar los halagos. Fantasas: quieren hacer realidad su fantasas sexuales que por distintas razones no han logrado realizar. Diversin-entretenimiento: aquellos que en el encuentro con una prostituta encuentran su espacio para la diversin, normalmente como experiencia grupal. Finalidad para la cual se acude: Afecto Sexo y afecto Sexo Variabilidad de la mujer con la que se establece el contacto: Con la misma mujer Con distintas mujeres Regularidad con la que acude: Frecuente o habitual: paga por servicios sexual dos o ms veces al mes Ocasional o espordico: paga menos de dos veces al mes Concurrencia: Solo Grupo Las trayectorias viene definidas por el momento de cada varn, no son excluyentes entre s, ni tampoco unidireccional, es decir, la razn principal del diseo de la trayectoria es aleatorio y circunstancial, por ejemplo un varn se rene con un grupo de amigos y ah arranca la trayectoria que la har variar de si un da se siente frustrado y quiere pagar por servicios sexuales como un mecanismo de desplazamiento de su frustracin y difiere del da que necesita afecto a cualquier mujer y por ello paga que del dia...... Ahora para no ser yo quien muestre algunos aspectos sobre los prostituidores lo van ha hacer ellos, as no ser mi opinin sino la suya. Slo unas citas para la reflexin. Sobre el dao derivado del ejercicio de la prostitucin: Est bien que la persona cobre por prestar unos servicios, aunque haya muchas veces que lleguen a otras secuelas bastante negativas o destructivas, incluso hasta la muerte. (Carlos, acude con una frecuencia de tres veces a la semana) Me ha pasado de ponerme en el papel de ella y entonces no se me sube ni de coa, por eso normalmente vas bebido, pierdes un poco la conciencia pues te pones..., hombre, algunas si las vemos alegres y contentas y tal, porque son realmente profesionales y no se les nota, pero te imaginas...es una situacin humillante, no?, es humillante, o sea, entonces prefiero no ponerme en el papel de ellas porque entonces no doy pie con bola. (Pedro, acude con una frecuencia de dos a cuatro veces al mes) Eleccin de la mujer prostituida. No hay nada ms excitante que poder encontrar una chica con la clase de atributos fsicos con los que sueas. (Pepe) Les miras la cara y luego el culo. (Andrs) Las elijo por las caractersticas del anuncio, por lo que pone del cuerpo, medidas de pecho... la edad. (Julio) Busco tener un buen sexo con jvenes atractivas. (Antonio) Me gustan jvenes, hasta un mximo de 25 aos, claro, pero he estado hasta con personas de 50, pero... me quedo hasta el tope de los 25 que es el que mayor prototipo de absorcin tiene porque es ms fcil de adaptar a la prostitucin. (Vicente) Valoran como negativo las circunstancias en las que las mujeres ejercen la prostitucin, pero ellos sin embargo, mantienen su accin como clientes, sin renunciar a acudir a la tipologa de prostitucin con la que se muestran en desacuerdo. En las plazas, eso es fatal, eso es como si fuera un rodeo de ganado y eso es otra de las cosas que tienen que estar prohibidas. Insisto, la mujer que se dedica a la prostitucin es buena gente y hay que tenerla respeto (...) cuando voy doy una vuelta a la plaza de toros y entonces, bueno, pues elijo una chica... me voy a tomar una copa con ella, y all empieza el punto, si es agradable, si intercambiamos impresiones... si ya hemos hablado las cosas pertinentes, subimos . (Fernando) Cuando vas a un piso y la encargada te ensea las chicas para que elijas con la que quieres tener contacto me siento igual que en el mercado que el comprador va a elegir la pieza que se va a llevar a casa o la pieza que compra para lo que sea, es el momento ms desagradable e incluso es tan desagradable que preferira que cada vez que voy hubiera una sola chica para no pasar por el mal trago de tener que elegir la carne fresca. (Javier) Por qu? Porque ejerces una parcela de poder, cuando t ests ante una mujer joven (...) A mi edad ya me correspondera una maruja de 50 aos y de repente se encuentras en tus manos una periquita de 25, hermosa, durita, etc. (Jos Luis) Slo he tratado de poner un punto y aparte en el discurso sobre la prostitucin, de ustedes depende la escritura y contenido del prrafo siguiente. PAGE  PAGE 1 qtH=.vWi|#&&&)*---...>/?/E/F/G/I/J/P/Q/R/S/T/W/X/0JmHnHu0J j0JU CJmH sH 6CJmH sH  B*]ph6B*CJphB*CJ]ph6CJ]6]mH sH mH sH 56>*\]mH sH 7qrtklJ K   U V cd $ & Fdha$$dha$$dha$$dha$$a$>/W/jk| " @ $ & Fdha$ $ & Fdha$$dha$@ ""###$$&&&E'F't'u''' $7d^7a$7d^7dd^$dha$ $ & Fdha$ $ & Fdha$'&((() )*++---..>/G/H/I/T/U/V/W/X/h]h&`#$$dha$$^a$$dha$ $d^a$$a$ $7d^7a$/0&P 1. A!"#$%  i@@@ Normal CJOJQJ_HaJmH sH tH FA@F Fuente de prrafo predeter.: @: Pie de pgina  C"0)@0 Nmero de pginaD>@D Ttulo$dha$56>*\]mH sH NB@"N Texto independiente$dha$mH sH C@2 Sangra de t. independiente<$  7Sn dh<<7$8$a$B* CJ^JphRP@BR Texto independiente 2dh B*^JphRQ`RR Texto independiente 3$dha$mH sH X+>qrtklJKU V c d jk| "@ """E#F#t#u###&$($% %&'')))**>+I+T+U+Y+00000000 0 000000000000000000000000000 0 0= 0 0= 0= 0 0 0E 0E 0E 0 0 0 0 0 0 0 0 0000000000000000000000000000000@0@0@0 0 X/@ 'X/W/ !!4FS+8*/S^  B M U a r ~  ! 1 = pss5@%3! !""d#h#7*=*>+V+Y+rt%%))**>+V+Y+AnaEC:\Mis documentos\Conferencias de prostitucin\Los prostituidores.docAnacC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperacin de Los prostituidores.asdAnacC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperacin de Los prostituidores.asdAnacC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperacin de Los prostituidores.asdAnacC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperacin de Los prostituidores.asdAnacC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperacin de Los prostituidores.asdAnacC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperacin de Los prostituidores.asdAnacC:\WINDOWS\Application Data\Microsoft\Word\Guardado con Autorrecuperacin de Los prostituidores.asdAnaEC:\Mis documentos\Conferencias de prostitucin\Los prostituidores.docSara~C:\COMISION MT\Comision\OTROS PROYECTOS\FUNDACIN CAJA MADRID\FORO DEBATE PROSTITUCIN\MADRID\Ponencias\Los prostituidores.DOC2~T#R3Hiۘ h ^`OJQJo(h ^`OJQJo(oh pp^p`OJQJo(h @ @ ^@ `OJQJo(h ^`OJQJo(oh ^`OJQJo(h ^`OJQJo(h ^`OJQJo(oh PP^P`OJQJo(h ^`OJQJo(h ^`OJQJo(oh pp^p`OJQJo(h @ @ ^@ `OJQJo(h ^`OJQJo(oh ^`OJQJo(h ^`OJQJo(h ^`OJQJo(oh PP^P`OJQJo(3Hi2~T#                  @rrL-rrX+@@UnknownG:Times New Roman5Symbol3& :Arial;Wingdings?5 :Courier New"qzr܅zA#L!Z0+ 2QLos prostituidoresAnaSara Oh+'0  4 @ L Xdlt|Los prostituidoresos AnananaNormalsSarals3raMicrosoft Word 9.0@ @*Mg@㓔@QDDA# ՜.+,0 hp  CasasL+ Los prostituidores Ttulo !"#$%&'()*+,-./12345679:;<=>?BRoot Entry F^gDD1Table WordDocument1>SummaryInformation(0DocumentSummaryInformation88CompObjkObjectPool^gD^gD  FDocumento Microsoft Word MSWordDocWord.Document.89q